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EL MASAJE INFANTIL
¿Qué es?
Es una antigua tradición inherente en muchas culturas de
todo el mundo, que está siendo redescubierta en Occidente. Está ya científicamente
demostrado que el amor, las caricias la nutrición afectiva entre el niño/a y
los que le rodean, tienen un importante efecto positivo sobre su desarrollo. ¿En qué se basa?
El contacto piel a piel es una necesidad básica,
especialmente para un bebé que no tiene otra posibilidad de sentirse amado,
aceptado, calmado, o contenido. Con una secuencia de movimientos, el masaje
propone un encuentro, en un espacio y un tiempo, de una gran calidad entre
los p/madres y los hijo/as desde que son bebés. Facilita, entre otras muchas
cosas, la comunicación, la conciencia corporal y las relaciones de confianza
y seguridad. El Masaje Infantil tiene en cuenta el respeto, para saber si el
niño/a nos da permiso para empezar; y la escucha, para interpretar su
respuesta y aceptarla, sea o no la que esperábamos. Estos son los mensajes
que el pequeño/a recibe y que pasarán a formar parte de su actitud en la
vida. ¿En qué nos puede ayudar?
En nuestro ritmo de vida, muchas veces no tenemos tiempo
para comunicarnos y los niño/as se ven arrastrados a un ritmo demasiado
rápido para que puedan procesar adecuadamente, todos los estímulos e
información que reciben. El Masaje Infantil pone en contacto a p/madres e
hijo/as facilitando la interacción; estimula los sistemas neurológico,
respiratorio, inmunológico, circulatorio, gastrointestinal y endocrino; ayuda
a la relajación y liberación de tensiones; intensifica la comunicación entre
los niño/as y las personas de su entorno y permite escuchar, adaptarse y
estar más en contacto con sus necesidades. El Masaje infantil facilita los
vínculos afectivos porqué incluye los elementos principales para
establecerlos: mirada, contacto piel a piel, sonrisas, sonidos, abrazos,
olor, emisiones de voz y respuestas. Origen e historia
El masaje infantil es un arte muy antiguo aplicado a los
bebés para estimular sus sentidos y nutrirles afectivamente, a través de la
piel. Esta tradición fue relegada por las sociedades modernas, siendo
utilizada solamente en las culturas que conservaron más el contacto con la
naturaleza humana. Así se ha mantenido latente hasta que se ha podido
recuperar para ayudarnos a satisfacer unas necesidades, consideradas básicas,
que se cubren a través de la piel. |